El colágeno es la proteína más abundante del cuerpo humano y representa aproximadamente el 30% del total de proteínas. Su función principal es actuar como soporte estructural, aportando firmeza, elasticidad y resistencia a tejidos como la piel, los huesos, músculos, tendones y ligamentos.
El déficit de colágeno ocurre cuando el organismo produce menos cantidad de esta proteína o cuando su degradación es mayor que su síntesis. Este es un proceso biológico completamente natural que se da con el paso del tiempo, pero también puede acelerarse por factores externos como:
- Exposición solar excesiva
- Estrés oxidativo
- Mala alimentación
- Consumo de tabaco o alcohol
Además, el colágeno no solo tiene una función estética. También es clave para el correcto funcionamiento del cuerpo. Cuando existe un déficit prolongado, pueden aparecer problemas más serios relacionados con el desgaste articular, la pérdida de densidad ósea o la mala cicatrización.
Síntomas del déficit de colágeno
Prevenir a tiempo la falta de colágeno es fundamental para apoyar su producción natural en el cuerpo. Aunque muchas personas lo asocian únicamente con el envejecimiento de la piel, lo cierto es que la disminución de producción de colágeno afecta a múltiples áreas del cuerpo. A continuación, te enseñamos cómo detectar los signos más frecuentes:
Déficit de colágeno en la piel
Uno de los signos más evidentes del déficit de colágeno es el deterioro de la piel. Entre los síntomas más comunes encontramos:
- Pérdida de firmeza y flacidez
- Aparición de arrugas profundas
- Piel seca o deshidratada
- Falta de luminosidad
- Mayor fragilidad cutánea
Esto ocurre porque el colágeno actúa como soporte estructural. Cuando disminuye, la piel pierde elasticidad y su capacidad de retener agua.
Problemas en articulaciones y huesos
El colágeno es esencial para mantener la salud del cartílago y las articulaciones. Su déficit puede provocar dolor articular frecuente, rigidez en las articulaciones (mayormente en rodillas, hombros y codos) y desgaste de los cartílagos.
Cuando hay menos colágeno, el “amortiguador” natural de las articulaciones se deteriora, provocando fricción entre los huesos.
Además, también puede afectar a la densidad ósea y provocar debilidad muscular o menor resistencia física.
Cabello y uñas debilitados
Otro síntoma habitual es el debilitamiento del cabello y las uñas. El cabello con déficit de esta proteína tiende a volverse mucho más fino y quebradizo, además pierde su brillo natural y aumenta su caída.
Las uñas son otras de las grandes afectadas por la falta de colágeno. Se vuelven finas, endebles y se rompen fácilmente.
Cicatrización lenta
La falta de colágeno afecta directamente a la capacidad del cuerpo para regenerarse, ya que es clave en la formación de nuevos tejidos, por lo que su déficit ralentiza este proceso.
Debido a esto es fácil encontrar:
- Heridas que tardan más en cicatrizar
- Aparición fácil de hematomas
- Piel más fina
Suplementación de colágeno
Si tienes alguno o varios de estos síntomas, seguramente tu cuerpo esté pidiendo una ayuda extra que podemos darle con un aporte externo, un suplemento de colágeno. Actuar en fases tempranas puede marcar la diferencia entre un envejecimiento natural y uno acelerado.
Colágeno SESĒN Company
En SESĒN Company creemos que el bienestar y cuidado de tu cuerpo empieza desde dentro, por lo que cada producto está pensado para actuar eficazmente desde el interior.
Los péptidos bioactivos de colágeno hidrolizado de nuestras fórmulas están diseñados para aumentar su biodisponibilidad, es decir, que el cuerpo lo absorba más fácilmente.
Actualmente tenemos disponibles colágeno Pink y colágeno Silver. Pueden combinarse perfectamente como un dúo estratégico para favorecer la producción natural de colágeno, mejorar la elasticidad y firmeza de la piel, fortalecer el cabello y las uñas, y apoyar la salud articular.
Incorporar los suplementos de colágeno SESĒN en tu rutina diaria puede ayudarte no solo a mejorar tu apariencia, sino también a sentirte mejor a nivel físico.

